jueves, 9 de junio de 2011

La Niñez en la Calle, la fría realidad colombiana.

Para nosotros  los colombianos ya es normal ver trabajar a los niños en las calles, ese reflejo de carencia de un Estado Social de derecho y respeto por los Derechos Humanos donde no importa el clima, las condiciones o la zona de trabajo, es el día a día de pequeños en los semáforos, en las esquinas y en los puentes peatonales  que por medió de algún oficio o una simple postura, intentan sobrevivir en una sociedad que poco a poco se vuelve indiferente ante problemas como este, que en otros países como Suecia o Dinamarca serian alarmantes y se trabajaría en métodos de solución inmediata.

Actualmente Colombia cuenta con una política educativa para la primera infancia, en la cual se encuentran los derechos fundamentales del menor, estipulados en el artículo 44 de  la constitución de 1991, el niño tiene el derecho a una vida digna, educación, salud y protección entre otras, pero ¿se respetan estos derechos en la realidad?

Son incontables los casos y las razones por las cuales encontramos menores trabajando en las calles de nuestro país, situación económica, condición de desplazamiento o simplemente explotación laboral, pero nada justifica que dentro de un Estado  apoyado en las leyes de la constitución que poseemos, un niño carezca de recursos para recibir atención médica, educación o seguridad.

Julio Cesar López, asesor jurídico de la alcaldía de Chapinero, explica este fenómeno como resultado del estado de pobreza de muchas familias en Bogotá, dice que en la mayoría de los casos si la mamá o el papá trabajan como vendedores ambulantes y no tienen dinero para la educación o el cuidado de su hijo, muy seguramente el niño crecerá en un ámbito laboral donde al pasar de los años se convertirá en su ayudante o empleado para subsistir. Por otro lado señala que la situación de desplazamiento influye y aumenta el número de menores trabajando en las calles capitalinas, ya que no se recibe una ayuda o atención inmediata que ubique a estas familias desplazadas en la sociedad.

El problema del trabajo a temprana edad no solamente impide el desarrollo adecuado del menor, este también  pone en riesgo su vida, así lo reportó un informe realizado por el Instituto Nacional de  Medicina Legal donde resalta que entre el 2007 y 2008 las muertes de niños desarrollando alguna actividad laboral llega a las 73.

Otro factor alarmante en el tema es la explotación infantil, de la cual miles de niños son víctimas, obligados a trabajar por sus padres o familiares en zonas de alto riesgo o en condiciones inaceptables, donde a veces el menor ni siquiera es remunerado.

Las cifras son impresionantes, de acuerdo con la Organización internacional del trabajo (OIT) cerca de 2  millones de niños trabajan, el 50% de ellos no recibe ningún tipo de remuneración y en su gran mayoría abandonan su vida escolar por factor tiempo o dinero,  lo que visibiliza el estado tan preocupante e intolerable en el que se encuentran los niños colombianos actualmente.

A pesar de las campañas y programas en contra de la explotación infantil y de un descenso en el porcentaje de menores de edad trabajando en las calles desde el 2001, la OIT sugirió la creación de políticas efectivas desde el gobierno de cada país para acabar con este problema que  se vive diariamente en el país y donde lamentablemente los más afectados son el futuro del mismo.

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